| Un sabio maestro llamado Lin estaba acostado en su lecho de muerte, rodeado por sus discípulos. Lloraba desconsoladamente y nadie lograba confortarlo. Uno de sus alumnos le preguntó: “Maestro, porqué está llorando? ¡Si usted es casi tan inteligente como el patriarca Abraham y tan bondadoso como el mismo Buda!” Al escuchar esto, el anciano Lin respondió: “Cuando parta de este mundo a comparecer ante el Tribunal Celestial nadie me cuestionará porqué no fui inteligente como Abraham o bondadoso como Buda. Por el contrario, la pregunta que me harán será: “Lin, ¿porqué no fuiste como Lin? ¿Porqué no ejerciste tu potencial? ¿Porqué no seguiste la trayectoria que era la tuya propia y personal?” Citado por Leonardo Wolf en Coaching, El arte de soplar las brasas. ¿Quién estás siendo tú hoy? ¿Cómo estás honrando ese enorme potencial que tienes? ¿Si lo estuvieras haciendo, qué estaría sucediendo en tu vida distinto a lo que tienes hoy? ¿Qué nuevas posibilidades se abrirían para ti si te atrevieras a expresar todo el poder que hay en ti? ¿Qué necesitas hacer ahora para descubrirlo y ponerlo a tu servicio? |